¿Por qué es tan importante la tutoría en los estudiantes?

La tutoría para estudiantes se constituye, en el marco del proyecto educativo, en un espacio invaluable, porque representa la mirada atenta del colegio, considerando todas las dimensiones del alumno, no sólo la académica.

No hay experiencia más gratificante para un docente que la de ser reconocido e interpelado con cariño por sus antiguos alumnos con el pasar de los años. Es señal inequívoca que la vida en el colegio no sólo se nutrió de momentos de aprendizajes técnicos y específicos de cada materia, sino que los estudiantes pudieron descubrir el acercamiento, la escucha y comprensión en aquello que necesitaban en la figura de su tutor/a.

¿En qué consiste la tutoría para estudiantes?

La tutoría para estudiantes se da a través de encuentros personales que se mantienen regularmente entre el tutor o la tutora y su alumno/a y busca  llevar a buen término ciertos objetivos de mejora personal que se acuerdan entre ambos, teniendo como propósito que, al final de la escolaridad, se trasluzca en el tutoreado el perfil de egresado que el centro educativo ha bosquejado como meta.

La tutoría para estudiantes conforma una característica neurálgica, de privilegio dentro del proyecto educativo de APDES, pues en su raíz se encuentra la formación integral de cada persona, única e irrepetible e incluye las dimensiones: corporal, intelectual, volitiva, socio-afectiva y espiritual del ser humano. Buscará potenciar el autoconocimiento para que destaquen las habilidades concretas de cada alumno/a a la vez que animará a superar las limitaciones que pueda tener, todo dentro de un marco de entera confianza y confidencialidad.

10 razones de la importancia de la tutoría para estudiantes

  1. Alumno/a protagonista: el centro de la tutoría es el alumno/a, con desafíos, dudas, ilusiones y ámbitos de su personalidad por descubrir.
  2. El tutor o tutora es un punto de apoyo para los padres, principales responsables de la educación de sus hijos. La tarea que desarrolla está orientada a acompañarlos, con unidad de criterios entre familia y colegio.
  3. Es motivador: al conocer las particularidades de cada alumno/a, se lo/a puede animar a que llegue a lo que se propone a través de planes de acción breves y concretos.
  4. Es positivo: siempre se pondrá el acento en las cualidades para acrecentar y en la posibilidad cierta de luchar contra los defectos.
  5. Es asertivo: en cada encuentro, el tutor o tutora dará sugerencias que el alumno/a podrá poner en acto, en el momento que se considere más adecuado.
  6. Es proactivo: las sugerencias son factibles de cumplirse eficientemente, porque están de acuerdo con la personalidad del alumno/a.
  7. Requiere empatía: la tutoría permite al alumno/a sentirse escuchada por alguien que sabe y puede “ponerse en su lugar”.
  8. Es facilitador: el tutor o tutora tiene herramientas formativas para ponerse a disposición y brindar apoyo en el área que el alumno/a necesita.
  9. Ofrece una exigencia amable: a través de los consejos y sugerencias dados, el alumno/a puede avanzar sin sentir una exigencia que lo/a cohíba.
  10. Invita a la toma de decisiones: al ayudar en el autoconocimiento, la tutoría para estudiantes guía al  alumno/a, fortaleciendo su personalidad, de manera que pueda enfrentar las etapas de la vida tomando decisiones acertadas y maduras.

 

Tanto en el  Colegio Portezuelo como en el Colegio Los Olivos , esta tarea se delega en docentes con formación profesional, gran capacidad de escucha, respeto por la libertad personal de cada uno de sus alumnos/as y mucho ánimo de superación. Por eso, los/as tutores/as se mantienen siempre activos en cuanto a su crecimiento profesional en el área de la tutoría para estudiantes.

Con el correr de los años, da mucha alegría y satisfacción ver el compromiso que cada uno ha ido adquiriendo en este campo, siempre ayudando con una sonrisa y esperanza para que cada alumno/a crezca en sus virtudes y potencie sus habilidades, transformándose en una persona invaluable, única y agradable a Dios.