El propósito era ir más allá de una simple visita al yacimiento arqueológico de Guarrazar.

Quisimos ofrecer a los alumnos de 2ºESO un viaje al mundo Visigodo, sumergiéndoles en el mismo lugar en el que estos vivieron y legaron. Un lugar imprescindible para el conocimiento de nuestra historia pues es el yacimiento visigodo más importante de Europa, ubicado entre los siglos VII y VIII.

En este viaje tuvimos la suerte de ir acompañados por un grupo de arqueólogos profesionales como Juan Manuel Rojas, Director del yacimiento, y un grupo de colaboradores, todos ellos historiadores y arqueólogos comprometidos.

Guardianes de la historia que ponen al servicio de los demás su tiempo y sabiduría, para que sepamos interpretar los restos que son testimonio del pasado. Incluso tuvieron la oportunidad de conocer al profesor José Soto Chica, doctor en historia medieval y de gran prestigio internacional por sus múltiples publicaciones y estudios dedicados a la Edad Media y concretamente al reino Visigodo.

Comienza nuestra aventura con una explicación introductoria con paneles informativos del lugar y su origen; a continuación, visitamos el complejo de los diferentes edificios que componen el yacimiento, como los restos de una basílica y de un monasterio de grandes dimensiones, este lugar fue un importante santuario al que debieron realizarse gran número de peregrinaciones. En el entorno natural estaca su manantial, zona muy importante por su simbología, necesario para la purificación del cuerpo y el espíritu, que nos hace entender por qué eligieron este lugar.

Nos mostraron donde se encontró el gran tesoro de Guarrazar compuesto por Coronas votivas, ofrecidas por los reyes, como Recesvinto, cruces, cálices y piedras preciosas; estas piezas hoy se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional.

Para poner la guinda en el pastel, los alumnos fueron al arqueódromo, y realizaron un taller, donde pudieron aprender y practicar como trabaja un arqueólogo. Estaban ilusionados, emocionados practicando en espacios recreados para descubrir objetos tan variados como piezas de cerámica, huesos, utensilios, herramientas, cualquier “descubrimiento” era comentado con orgullo y expuesto a sus compañeros, compartiendo su hallazgo.

Esta actividad pone en práctica el temario tratado en clase, y con ello alcanzamos de forma práctica “in situ” ampliar el aprendizaje con la experiencia. Se trata de construir conocimientos de una forma divertida.

El contenido de esta actividad está íntimamente unido a los conceptos de Patrimonio Natural y Cultural, sobre todo y en este caso, los relacionados con la historia y cultura visigoda. Se descubre la arqueología, como método de búsqueda e interpretación que permite reconstruir la historia.

El fomento al respeto por el Patrimonio Cultural: Histórico, Arqueológico y Natural, es una de las prioridades que ha marcado este Proyecto. Deseamos que los alumnos creen un vínculo con la historia para que sean capaces de difundirla. Y es, por ello, que las actividades didácticas y pedagógicas son fundamentales para lograr estos objetivos.

Gema Cerezo Garrido

Profesora de Geografía e Historia

Colegio Alborada

Artículo original publicado aquí