6 acciones para fomentar la lectura

En muchas ocasiones los papás os preguntáis a partir de qué edad se puede empezar a leer un cuento a un hijo para fomentar la lectura con nuestros hijos. ¡Pues desde bien chiquitín! Según los expertos a partir de los 6 meses se considera un buen momento, pero esto, como todo en la crianza es sólo una orientación. Aunque pensemos que todavía no tiene instaurado el lenguaje, que se distrae con otras cosas o que no entiende lo que le estamos leyendo, sí que es capaz de mostrar interés y curiosidad por los colores llamativos, los dibujos grandes, los sonidos o por manipular texturas diferentes.

Una de las cosas más maravillosas de fomentar la lectura junto a ellos es el vínculo que se está creando. ¡Es el tiempo mejor invertido! El peque se sentirá el centro del universo y se convertirá en uno de sus momentos favoritos del día. Si a ello le sumamos que le estamos enseñando a comunicarse, a enriquecer su vocabulario, a desarrollar aptitudes de escucha y memoria o que le vamos dando información del mundo que le rodea ¡¿qué más podemos pedir?!


Fomentar la lectura en las aulas de Viaró Infantil

En Viaró Infantil nuestros alumnos están rodeados de cuentos desde bien pequeñitos. Nuestra finalidad es que participen de la experiencia literaria desde el primer momento que llegan a nuestras aulas. Algunas de las prácticas que llevamos a cabo para enriquecer este hábito las concretamos en los siguientes puntos:

1. Espacio de biblioteca en todas las aulas. Es ahí donde los niños se familiarizan con los cuentos. Aunque a estas edades lo más importante es la mediación de la profesora, tenemos cuidado para tener una selección de libros de calidad, variados en tipología y adaptados a la edad. También incluimos aquí vídeos y audios de cuentos y canciones. 

2. ¡Narrar, explicar, recitar, leer! Con frecuencia y repetidas veces. Los niños no saben leer y necesitan la intervención docente para entrar en el mundo de la literatura. La lectura en voz alta presenta importantes ventajas, como comunicar la sintaxis y el léxico de la lengua escrita. 

3. Tiempo para mirar, leer y compartir: Los niños deben vivir la literatura como una actividad social. En nuestras aulas contemplamos espacios y tiempo para poder compartir los libros. 

4. Extendemos la lectura a otras actividades. En las sesiones de inglés una vez explicada la “storytelling” es momento de pasar a representar la historia explicada. Es a través de la dramatización cuando los alumnos consiguen vivenciarla e interiorizarla de manera significativa.

5. Los libros con temáticas concretas – época medieval, animales, planetas, pintores, arquitectos…- son un recurso inagotable de observación, manipulación e información a la hora de trabajar los centros de interés y los proyectos. Les ayudan a elaborar hipótesis, contrastar información, trabajar la expresión oral y les acerca a nuevos conocimientos.

6. A partir de P4 y P5 nuestros alumnos disponen de unos minutos al día de lectura individualizada. Esta actividad se realiza fuera del aula. Ello les permite entrar en el mundo de la lectura y a estimular su proceso lector respetando el ritmo madurativo de cada uno de ellos.


Os animo pues a que les contéis historias y a instaurar una rutina con él en la que los cuentos vayan tomando protagonismo y que sea… ¡cuanto antes mejor!

Eva Martí

Tutora P4