Pablo Garrido Cárdenas e Iván Baena Gallardo han conseguido el Premio Extraordinario de Bachillerato tras obtener unas excelentes calificaciones en los exámenes oficiales de la provincia de Granada.

De los 339 inscritos, sólo ocho lo han logrado. Nuestros alumnos Iván y Pablo entre ellos, todo un orgullo para los que formamos el Colegio. A este premio anual pueden optar los alumnos que han obtenido como mínimo un 8,8 de media en Bachillerato. Las pruebas consisten en la realización de cuatro exámenes de las materias troncales de su opción de estudio. Todo un reto tras haberse examinado de la PEvAU apenas diez días antes.

Tras conocer esta gran noticia hemos pensado en Iván y Pablo con detenimiento recordando cómo han vivido todos estos años en los que hemos caminado con ellos y hemos crecidos juntos. Pablo e Iván son dos jóvenes de su tiempo, llenos de vida, de sueños ¡y de recuerdos de su paso por Monaita Mulhacén!!

¿Cuál es el primer recuerdo que tienes del colegio?

Pablo – Entré en infantil en Monaita. Mi primer recuerdo es una de las excursiones que hicimos a Mulhacén, el colegio «de los mayores» al que todos aspirábamos con ilusión. También recuerdo con candidez mi segundo día en primero de primaria: me perdí, no sabía llegar a mi clase y tuve que preguntarle a Don Roberto, quien se quedó sorprendido porque me encontraba justo frente de mi clase «al fondo del pasillo«.

Iván – Entré en el cole con 8 años, en 3º de primaria, porque vine trasladado con mi familias/" 877 target="_self">familia de San Fernando (Cádiz). El primer recuerdo que tengo es del primer día en el cole en el autobús conocí a Mario que estaba en mi curso -y ha sido mi compañero desde entonces- y al llegar al colegio entré por error en el B y me cambiaron en mitad del día. Fue una pena porque era el cumpleaños de un niño del A y me quedé sin probar la tarta. También recuerdo que me perdí y tuve que preguntar para conseguir volver a clase. Guardo con cariño otros recuerdos de la primaria: Don José Ramón Talero con sus hamsters y gusanos de seda, los profesores de “las batas blancas” que te hacían comer toda la ensalada, los campamentos de Cazorla, el primer gol que metí en las porterías antiguas frente al nuevo pabellón gracias a que mi amigo Curro empujó la bola para que fuese gol aunque luego dijo que había sido gol mío… Lo mejor del cole ha sido la cantidad de amigos que he hecho y aunque ahora me voy a Galicia y tardaré en verlos, sé que siempre puedo contar con ellos.

¿Qué asignatura te costaba más en Primaria y Secundaria?

Pablo – Recuerdo con terror los exámenes de tildes y diptongos en Primaria (curioso, porque ahora me encanta escribir y odio las faltas de ortografía), y siempre me arruinaba la nota aquella pregunta de “encuentra los hiatos”. En Secundaria siempre me costó el alemán y la química, también curioso porque en Bachillerato la química ha sido mi asignatura estrella.

Iván – Desde el principio lengua ha sido siempre la asignatura que más he temido, especialmente la morfología.

¿Qué comida del colegio echarás de menos especialmente?

Pablo – El arroz a la cubana con salchichas y huevo, aunque los espaguetis Mulhacén no se quedan atrás.

Iván – Los macarrones, aunque de pequeño prefería los espaguetis y los nuggets.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Pablo – Me encanta hacer deporte, leer y escribir. Escucho música, saco al perro (al principio por obligación, ahora lo disfruto mucho) y me encanta quedar con mis amigos y echar el rato con ellos.

Iván – Principalmente suelo hacer deporte: me gusta correr, nadar y jugar al fútbol. También salgo con mis amigos y echo una mano con los niños pequeños de CME (Club Montañero de Estudiantes) los lunes con mi amigo Javi.

¿Por qué quieres ser médico, Pablo? 

Pablo – Tomé esta decisión en 4º de ESO. Ya nos estaban animando a pensar en diferentes opciones en el cole aunque sinceramente, no tenía ni idea de que quería estudiar. Por mi forma de ser, yo sería feliz ejerciendo muchísimas carreras: ingeniero, militar, empresario, médico… pero me hice el siguiente planteamiento: me parecen interesantes muchas carreras; tengo potencial para hacerlas; así que la pregunta más importante que debo responder es ¿con cuál me sentiría más realizado trabajando durante toda mi vida? Y medicina apareció en mi mente como una opción muy plausible. La biología me encantaba, la química no tanto (en aquel entonces, porque ahora me encanta) y la idea de pasarme la vida ayudando a la gente -independientemente del esfuerzo que ello supusiese- me llamaba mucho. Y bueno, decidí que tenía que darlo todo y que si no conseguía llegar, que no fuese por falta de esfuerzo. Ahora que en septiembre empiezo la carrera, estoy bastante ilusionado… pasados estos dos años de Bachillerato, cada vez me atrae más ese mundo y estoy convencido de que el esfuerzo merecerá la pena… ¡me va a encantar!

¿Cuándo decidiste entrar en las Fuerzas Armadas Iván?

Iván – La verdad es que yo siempre había querido ser maestro porque me gusta tratar con niños pero finalmente me decanté por la profesión militar hace un año porque lo vi también como una experiencia de vida y un reto personal ilusionante. Lo que más me llama la atención de las Fuerzas Armadas son los valores que defiende: compañerismo, esfuerzo, disciplina, solidaridad… y además es un trabajo activo. Me imagino el día a día siempre haciendo cosas nuevas, fundamentalmente prestando un servicio a los demás ¡y eso me gusta!

Cuéntanos el mejor consejo que te haya dado un tutor en el cole. 

Pablo – «Lo importante, y lo que te diferenciará, es el trabajo bien hecho» de Don Fernando Ruiz Retamar.

Iván – Siempre recordaré las charlas de Don Isaac Juguera estos últimos años. Me inspira especialmente una en la que explicaba la diferencia entre actitud y aptitud y nos insistía en que lo importante es ponerle ganas y esfuerzo a lo que haces.

¿Qué receta tiene un buen estudiante?

Pablo – Para sacar 2º de Bachillerato adelante con buenos resultados no hace falta ser superdotado, muy inteligente, o un «Garrido«, como bromean mis amigos. Yo soy un chico muy normalito, y créeme cuando digo que si yo he conseguido estas notas, cualquiera puede. Todo es cuestión de prioridades y del tiempo que estés dispuesto a sacrificar estudiando. Bachillerato no es un período que deba dar miedo ni mucho menos. Es una etapa muy bonita en la que te haces una piña con todos tus compañeros, pues todos pasamos por lo mismo, y nos lo pasamos muy bien. ¡Sí! Se hacen más cosas aparte de estudiar. Mi consejo: tomarlo con calma y no verlo como algo imposible. Simplemente tener claro que esta etapa no es inmediata, sino que se basa en el aprendizaje progresivo: empieza desde el principio a hacer «un trabajo bien hecho» y serás capaz, sin lugar lugar a dudas, de alcanzar el objetivo que te hayas propuesto. Todo se basa en eso, porque en Bachillerato los atracones del día de antes suelen acabar en atragantamiento. Pero ¿imposible? Para nadie. Por lo demás, respecto al tiempo libre, puedo decir que he salido todos los viernes con mis amigos (incluso entre examenes) y que he hecho deporte todos los días (una hora sacando al perro no me la quita nadie). Porque en este curso vale más una hora y media todos los días, que cuatro horas cada dos días. La selectividad es memoria, por lo que el repaso es tu arma clave para triunfar y esto se materializa en rutina. Por supuesto, a veces es muy aburrido, y por eso digo que es tan importante salir con los amigos, hacer deporte: intenta hacer el mayor número de cosas que te hagan salir de la rutina y olvidarte un rato de ella.

Ten cabeza, fe en ti mismo y en el proceso confía en tus profesores, ten disciplina y repasa, haz siempre un buen trabajo (nunca chapuzas) y ten presente siempre que disfrutar es igual de importante que estudiar: somos personas y nuestro bienestar mental ¡es fundamental! Haz todo esto, y llegarás a donde tú quieras y como tú quieras.

Iván – Para sacar un buen Bachillerato yo diría que la clave es empezar desde el primer día, ir abordando las cosas pequeñas poco a poco antes de que se convierta en un problema grande. Por otro lado la constancia por supuesto y no obsesionarse demasiado con el estudio, es decir, ocuparse el tiempo con otras actividades que te despejen ya sea deporte o con la familias/" 877 target="_self">familia y amigos. Por otro lado no tener miedo a que te falte tiempo para estudiar ya que en mi opinión tener el tiempo ocupado te ayuda a organizarte mejor. Y por último echarle ganas e ilusión lo más importante es tener tu objetivo claro, si luchas por conseguir un sueño no vas a parar nunca por muy cansado que estés.

Y respecto a Selectividad igual, ir activo pero no demasiado nervioso y teniendo claro lo que se va a hacer durante ese examen, es vital organizarse el tiempo para no agobiarse y eso se consigue practicando durante el curso. En nuestro colegio contamos con unos profesores entregados y exigentes que nos ayuden y eso es muy importante.

Queridos Pablo e Iván ¡muchas felicidades! A vosotros, a vuestras familias y a todo el profesorado, los tres luceros que mueven Attendis.

Artículo original publicado aquí

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