Los buenos modales nunca deberían pasar de moda

De toda la vida a la educación en los buenos modales se le ha llamado urbanidad. Y no es de extrañar que durante siglos se haya considerado de principal importancia educar en tan buenos hábitos; pues éstos facilitan la convivencia y favorecen la interrelación entre personas.

Como seres sociales que somos, también debemos aprender a comportarnos en sociedad, así como a convivir con las demás personas, para que exista una relación de amabilidad, respeto y educación.

A todos nos gusta encontrarnos con personas atentas, respetuosas y cariñosas en el trato. En cambio, seguro hemos podido experimentar en alguna ocasión, los sentimientos negativos que nos produce al encontrarnos con alguien descortés.

Por eso, en Viaró Infantil seguimos apostando por una educación integral, donde los valores nos enseñan a construir una sociedad mejor para todos.

Desde el colegio acompañamos siempre en la tarea educativa de las familias, pero el mejor ámbito donde enseñar y aprender todo ello, es el familiar. Es bueno que los padres eduquen con hechos, dando ejemplo y explicaciones siempre que sea necesario, dedicando tiempo y en el contexto natural del día a día.

Este conjunto de “buenos hábitos” no se adquieren de la noche a la mañana. La persona igual que nace, se hace, y es justamente en el crecer natural donde va a ir aprendiendo estas buenas normas de convivencia. A los hijos hay que educarles, no nacen sabidos, y para ello hay que corregirles y guiarles. Pero para corregir, hay que exigir. La verdadera relación paterno – filial se basa en el amor, el respeto y la confianza, y con cariño todo se puede. Tenemos un gran aliado en la educación: la pedagogía positiva. Ésta nos dice que es mucho más efectivo alabar una virtud o buen hábito, que recriminar un vicio o un fracaso.

Los niños aprenden del buen trato hacia los demás en casa. Ven el ejemplo que les dan sus padres al tratarse el uno al otro y cómo cada uno de ellos también trata individualmente a los demás; tanto familiares como amigos, conocidos incluso desconocidos.

Algunos buenos modales de trato social que los niños desde muy temprana edad pueden aprender, son:

  • el uso del por favor, gracias y perdón de forma natural
  • saludar y despedirse al entrar o salir de cualquier lugar donde vayamos (colegio, fiesta, casa de amigos, tiendas…)
  • cuidar el tono y las maneras al dirigirnos a otros (no gritar, no emplear ni palabras soeces ni un lenguaje vulgar…)
  • hablar bien de los demás, omitir comentarios, críticas u gaztelueta.com/es/opiniones-gaztelueta" 4129 rel="nofollow" target="_self">opiniones negativas
  • saber escuchar y estar en silencio cuando es necesario (no interrumpir una conversación mientras otro habla)
  • no mirar el móvil mientras se está teniendo una conversación con alguien
  • (picar) llamar antes de abrir una puerta
  • pedir permiso antes de actuar
  • llegar a tiempo a las citas, ser puntuales
  • ceder el paso a los demás, sobretodo al pasar por una puerta y aguantarla
  • dejar salir antes de entrar
  • ofrecer nuestra ayuda a los demás (iguales y mayores)
  • ser atentos y cuidar los detalles hacia los demás, preocuparse por ellos (amigos, abuelos, familiares…): interesarse por sus cosas, mandándoles un mensaje, llamándoles por teléfono, hacer una videollamada…
  • compartir materiales y juguetes aprendiendo a darse y ser generosos
  • respetar y cuidar las cosas de los demás
  • evitar riñas y peleas cediendo si es necesario, aprendiendo a ser un buen compañero, hermano, hijo y amigo
  • acoger a todos siendo sociables y comunicativos
  • cuidar el entorno y las cosas manteniéndolas en buen estado y ordenadas
  • tirar los papeles a la papelera, no dejarlos caer por la calle y la basura dentro del contenedor
  • recoger los excrementos de nuestras mascotas
  • caminar por el lado derecho, sobretodo en calles muy concurridas

Otros buenos modales de higiene y porte exterior que los niños pueden aprender para agrado hacia los demás y como gusto por su imagen personal, serían:

  • ir bien aseado (manos, uñas, boca, legañas, nariz, orejas…)
  • ir bien peinado
  • uso de colonia y desodorante llegada la edad
  • buen cepillado de dientes
  • lavarse las manos después de ir al baño
  • porte exterior cuidado y limpio (ropa, mochilas, zapatos sin polvo…)
  • taparse la boca al toser o estornudar
  • uso frecuente de pañuelos en caso necesario
  • no hurgar la nariz

Por último, algunos buenos modales a la hora de comer ya que es un campo primordial donde refleja el saber estar:

  • lavarse las manos antes de comer, sobretodo si se viene de la calle
  • llegar puntual a la mesa cuando llaman a comer
  • “bendecir” la mesa al empezar y “dar gracias” al acabar
  • estar sentado correctamente
  • no levantarse mientras se está comiendo (ni a atender llamadas ni a hacer recados; sí, si es en relación a la recogida o puesta de comida)
  • no utilizar del móvil en la mesa, ni juguetes ni televisión
  • ponerse la servilleta en el regazo y utilizarla con frecuencia, sobretodo siempre antes y después de beber
  • poner las manos en la mesa, una a cada lado del plato; el codo no debe apoyarse en la mesa y, mucho menos, aguantar la cabeza con las manos
  • servir agua primero a los demás y después a uno mismo
  • responder “no, gracias” o “sí, por favor” cuando se nos ofrece algo
  • comer a un ritmo adecuado
  • masticar con la boca cerrada y no hablar con la boca llena
  • hacer un buen uso de los cubiertos y no tocar los alimentos con las manos
  • no cortar el huevo con cuchillo, siempre con el tenedor
  • el pescado tiene un cuchillo especial para su fin: la pala de pescado (porque no se corta, se separa)
  • al levantarse no arrastrar la silla haciendo ruido, separarla cuidadosamente
  • recoger siempre la mesa entre todos

A modo de conclusión, sería bueno destacar que todo a la vez y en un día no se consigue y que el tiempo por sí solo, tampoco. Por ello es bueno marcarnos pequeños objetivos e ir introduciéndolos conforme se van superando e interiorizando. Si somos constantes y perseverantes, tarde o temprano llegará el hábito.

Un niño con buenos modales suele ser un niño educado. Como ya hemos visto, estas pautas o normas de conducta facilitan y ayudan a mantener las buenas relaciones interpersonales porque están destinadas a pensar en los demás haciéndoles la vida más agradable, a cuidarles y a pensar en ellos.

Cheche Nuevo

Tutora P3A