9 ideas para gestionar las rabietas infantiles

En la etapa de infantil pasamos por muchos cambios y aprendizajes, pero también pasamos por la temida fase de las rabietas…. Intentar gestionar las rabietas no es sencillo y en muchas ocasiones estos intentos tienen el efecto contrario y fomentan la aparición de nuevas rabietas.

Esta fase, es característica de niños de entre 18 meses y 5 años de edad y se considera una parte del proceso normal de maduración del propio niño. Así que, si vuestro hijo tiene rabietas, no os alarméis, no es porque no lo hayáis hecho bien o no seáis buenos padres, forma parte del desarrollo sano de los niños pequeños. Las rabietas son molestas y en ocasiones difíciles de manejar, el niño explota en un estallido de llantos, pataletas en el suelo, se deja caer, arroja objetos, grita, etc.

Voy a intentar lanzaros 9 ideas para gestionar las rabietas de vuestros hijos con mayor éxito y que ese temido momento se torne una oportunidad para educar y crecer.

El origen de la frustración es la dificultad para expresarse y afirmar su identidad

Los más importante es saber que las rabietas -aparte de ser un proceso natural de maduración- se originan por una frustración y un malestar emocional. Además, a nuestros peques se les suma que tienen un lenguaje poco desarrollado, por lo que les es muy difícil comunicar aquello que les está pasando o como se están sintiendo. No obstante, no hay que olvidar que cuando un niño tiene una pataleta, casi siempre es porque no está de acuerdo con la decisión que ha tomado el adulto. 

gestionar las rabietas

Causas de las rabietas

Esa frustración y malestar emocional está provocado por:

  • No poder imponer su voluntad -no conseguir aquello que quieren-.
  • Llamar la atención.
  • Manifestar que algo no les gusta.
  • Cansancio.

“Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite”

Robert louis stevenson

Regular las emociones y controlar el comportamiento, son habilidades que se desarrollan lentamente a lo largo del tiempo, durante la niñez. Como cualquier otra destreza, nuestros hijos necesitan aprenderla y practicarla para aprender a comportarse adecuadamente.

9 ideas para gestionar las rabietas infantiles

  1. Que el niño no se salga con la suya. Si aprende que puede conseguir lo que quiere con la rabieta, se refuerza esta conducta y se generaliza.
  2. En la medida de lo posible – ignora la rabieta de tu hijo.
  3. Intenta desviar la atención del niño en otra cosa.
  4. Mantén la calma y espera. Evita enfadarte y crear más tensión. Tu hijo necesita autoridad y serenidad por parte del adulto. Convéncete de que tú decides lo que es mejor para él/ella. Cuando esté calmado trata de argumentarlo brevemente y adaptado a su edad.
  5. Dile con serenidad que cuando esté tranquilo le prestarás atención.
  6. Dale tiempo y no presiones para que se le pase. Tiene derecho y necesita dejar salir la frustración.
  7. Cuando esté calmado puedes y debes prestarle atención. Verbalizar lo que ha pasado ayuda al niño a contar el relato de lo que le ha llevado a molestarle. Ayúdale a identificar sus emociones y expresarlas con palabras.
  8. En la medida en que la edad lo permita, darle modelo de cómo podría haber actuado de manera más asertiva.
  9. Sé firme y constante. Con tiempo, irá aprendiendo y creciendo con seguridad, gracias a los límites y criterios que le irás mostrando.

Anna Santuré

Tutora P1