“Moda y cosmética son dos mundos entrelazados y no existen el uno sin el otro”

Marta Kalff-Yvancos cursó el máster de ISEM con un objetivo claro: desarrollar su carrera profesional en el sector de la cosmética

Hace casi 15 años que Marta Kalff- Yvancos pisó por primera vez las aulas de ISEM Fashion Business School como alumna del Executive Master in Fashion Business Administration (FBA). Durante el curso, entró a trabajar en L’Oréal, donde ocupó diferentes puestos en los departamentos de Marketing y Product Management. Tras 4 años en la empresa, se mudó a Holanda para continuar su carrera profesional en Rituals.

A pesar del paso del tiempo, Marta sigue manteniendo la misma pasión por la cosmética con la que llegó a ISEM.

La antigua alumna Marta Kalff-Yvancos lleva más de 10 años trabajando en el sector de moda y cosmética.
La antigua alumna Marta Kalff-Yvancos lleva más de 10 años trabajando en el sector de moda y cosmética.

¿Por qué te decidiste por el mundo de la cosmética?

Siempre me ha apasionado el mundo de la moda y cosmética. Para mí, estos dos mundos están fuertemente entrelazados y no existen el uno sin el otro. ¿Os imagináis una mujer fantásticamente vestida pero con la piel mal cuidada y un maquillaje y peinado horrible? O viceversa, ¿una mujer elegantemente maquillada y peinada, pero atrozmente vestida?

Desde pequeña devoraba todas las revistas de moda que pasaban por casa: estaba fascinada por la cantidad de novedades que había cada mes. Además, mi madre era una loca de las cremas y de cuidarse mucho la piel y eso hizo que a mí me encantara probar cremas, mascarillas, maquillaje, productos para el cabello… ¡Todo lo que caía en mis manos! Siempre he pensado que es fundamental trabajar en algo que te guste y te motive, y eso es la cosmética para mí.

¿Existen características comunes entre los sectores de moda y cosmética? ¿Qué particularidades tiene el sector de la cosmética?

El sector de la cosmética sigue las mismas tendencias que el de la moda, sobre todo a nivel colores y texturas: desde el maquillaje de color (barras de labios, sombras de ojos, etc.) hasta el packaging de cremas, maquillaje y perfumes (materiales, formas, colores). Los colores de cada temporada tienen que quedar bien con las propuestas que hace cada temporada el sector de la moda; y viceversa, los acabados y texturas de la moda, a menudo, se ven reflejados en productos cosméticos.

Pero estas no son los únicos aspectos que tienen en común.  Ahora mismo la sostenibilidad de ambas industrias está en el punto de mira: los consumidores quieren productos que no tengan un impacto medioambiental negativo para el planeta y esto es más fácil de decir que de hacer. En el caso del sector cosmético,  esto se traduce en una carrera a contra-reloj para encontrar fórmulas lo más naturales posibles y para crear un packaging sostenible, que sea siga las 3 R´s: reduce-reuse-recycle.

Sin embargo, el desarrollo de los productos cosméticos dura un poco más que el de textiles porque todo nuevo producto tiene que pasar unas pruebas de mínimo 3 meses antes de poder llegar a la fase de producción. Entre estas pruebas se incluyen las pruebas de estabilidad, para asegurarse que es una fórmula segura y que la calidad sigue intacta con el paso de los meses; y la de compatibilidad, para comprobar que el envase en el que se comercializa el producto es seguro y protege la fórmula que contiene en su interior.

Marta Yvancos isem fba
Marta Kalff- Yvancos comenzó su trayectoria dentro del sector de la moda y cosmética en L’Oréal.

¿Existen diferencias dentro del sector entre España y Holanda?

Llevo ya casi 10 años trabajando en Holanda y podría dividir las diferencias en 2 categorías:

1. Las cosas que me enorgullecen de España:

En cuestiones de moda, España es todo un referente para las holandesas: no sólo en marcas como Zara o Massimo Dutti (que además tienen un posicionamiento más alto que en España y son aproximadamente un 20% más caras), sino también en marcas para bebés y niños. El estilo de las españolas al vestir es muy reconocible y admirado.

En cuestiones de cosméticas, en España, por lo general, se cuidan mucho más (cuidado de las uñas, tratamientos capilares, corporales y de rostro…) y eso se nota, por ejemplo, en el número de peluquerías, perfumerías y salones de belleza que hay en cada país.

Además, como en España estamos tan acostumbrados al sol, las mujeres se cuidan mucho mejor de la exposición solar y no salen de casa sin SPF. En Holanda, en cuanto sale un rayo de sol, todo el mundo se lanza a la calle y no se cuidan nada la piel. Por eso, se ve a mucha gente joven con un rostro que aparenta muchos más años de los que debería…

2. Las cosas que admiro de Holanda:

En Holanda (y otros países del norte de Europa) están mucho más concienciados sobre el impacto en el medioambiente de los productos que compran. Los consumidores exigen que las marcas utilicen los ingredientes más naturales posibles, se interesan por el reciclaje de los envases y los recambios son la opción preferida. Una consumidora preferirá una marca más natural y sostenible frente a otra más eficaz, si las diferencias en resultados no son demasiado grandes y con ello ayuda al planeta.

Por otro lado, las holandesas van en bici a todas partes desde muy pequeñas y da igual el tipo de cuerpo que tengan: ninguna tiene celulitis. Por el contrario, en España (y en general en el sur de Europa: Francia, Italia, Grecia…), el mercado de los anticelulíticos es estacional, pero enorme; mientras que en Holanda es casi inexistente.

Según tu experiencia y opinión, ¿se ha visto afectado el sector cosmético por culpa de la crisis del COVID?

El impacto en el sector de moda y cosmética ha sido diferente según qué categoría. Por ejemplo, los perfumes y algunos productos de maquillaje han sido los grandes afectados del confinamiento.  Por el contrario, las mascarillas y los tratamientos faciales han ido en aumento, junto con las barras de labios para las videoconferencias. Con todo el mundo trabajando desde casa, las mujeres sólo tienden a usar los productos que se ven en la pantalla: barra de labios, mascara de pestañas, unos pendientes vistosos y una blusa o jersey mono.

Por otro lado, las categorías de perfume del hogar (velas, barritas aromáticas, jabones y desinfectantes de manos, etc.) también han visto sus ventas dispararse como resultado de pasar mucho más tiempo en casa y querer hacerlo lo más acogedor posible.

"Algunos productos cosméticos, como las mascarillas y los tratamientos faciales, han aumentado sus ventas durante el confinamiento"
«Algunos productos cosméticos, como las mascarillas y los tratamientos faciales, han aumentado sus ventas durante el confinamiento»

Hablando de la parte de formación, ¿cómo te ha ayudado el master de ISEM en el desarrollo de tu carrera profesional?

Para mí, ISEM ha sido clave. Durante la carrera de empresariales, todos los ejemplos y casos prácticos eran de tornillos, coches, panes… pero nada relacionado con la moda y cosmética. Cuando acabé la universidad, sabía la teoría de asignaturas como contabilidad, marketing, etc. pero sentía que me faltaba ese enfoque especial y único que tiene la moda.

Y eso fue lo que me aportó ISEM. El máster me proporcionó esa visión única, esos casos prácticos y ponencias que siempre recordaré (Natura Bisé, Alvarno, Inditex…), que hacían que lo que ya había estudiado tuviera sentido. El FBA me dio las claves para entender las particularidades del sector y sentirme preparada. Al poco tiempo empecé a trabajar para L’Oreal en España, ¡el sueño de cualquier amante de la cosmética! Ahí trabajé casi 5 años,  antes de mudarme a Holanda por amor, ¡pero eso ya es otra historia!

¿Por qué te decidiste por ISEM?

Formé parte de unas de las primeras promociones del máster de ISEM (2006-2007). Al principio, había mucha gente que creía que estaba un poco loca. Era un master muy nuevo y todavía no había mucha gente que lo conociera, pero yo lo tenía claro: quería desarrollar mi vida profesional en el sector de la cosmética. En aquel momento, además, era un mundo muy competitivo  y no era nada fácil meterte dentro de este sector… ¡Me siento muy orgullosa de haber apostado por ISEM!

Artículo original publicado aquí

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