Roberto Febré (FBA 2017) siempre supo que la moda era su lugar, y eso que estudió Derecho en la Universidad Complutense de Madrid. Nada hacía prever que su vida daría un giro que le llevaría a dejar un puesto en el departamento de Derecho Societario de Garrigues, un gran despacho a nivel internacional.

Sin embargo, apostó por su pasión por el sector de la moda, y en el año 2016 se matriculó en el Executive Master in Fashion Business Administration (FBA) en ISEM Fashion Business School. Tras trabajar para marcas como Cifonelli o Karl Lagerfeld, en la actualidad forma parte del equipo de Bentley.

Febré junto a Andy Soucek, piloto del equipo oficial de Bentley, M-Sport.

¿Cómo descubriste ISEM y por qué te decidiste a cursar el FBA?

Aunque di mis primeros pasos en el sector de la abogacía, el negocio familiar era el textil. Por lo que siempre sentí que debía dedicarme a lo que realmente me gustaba y al sector del que formaba parte mi entorno familiar.

Una frase que me marcó mucho y que me hizo plantearme mi futuro fue: “¿qué harías si tu vocación y talento vienen a visitarte y te preguntan por qué no lo intentaste y los desarrollaste?”.

Esto te hizo decidirte y plantearte un cambio.

Lo siguiente fue informarme. Comencé a investigar cuál era la mejor y más prestigiosa escuela de negocios especializada en el sector Moda-Retail. También cuál era el perfil y la proyección de los alumnos una vez acababan el máster, qué currículum tenía el profesorado que impartía las clases… Es decir, realicé una evaluación exhaustiva de lo que ofrecían varios programas de posgrado.

De esta forma, tomé la decisión de cambiar mi rumbo profesional y ampliar mi formación con un FBA especializado en ISEM Fashion Business School.

¿Cuáles fueron las dudas que te asaltaron antes de comenzar?

Las dudas habituales que puede tener alguien que cambia de sector y se sale del camino marcado. Lo que se le pasa por la cabeza a quien quiere cumplir las expectativas que se ha marcado. Cuestiones como: ¿habré tomado la decisión correcta?, ¿podré encontrar un futuro laboral en el sector como me había propuesto?, ¿estará la formación a la altura?

Estas, al fin y al cabo, son dudas normales cuando una persona da un gran cambio en su vida; cuando uno transforma su modo “estático” y sale de su zona de confort.

Nos aventuramos a hacer algo que deseamos, pero, al mismo tiempo, queremos tener todo controlado.

¿Qué aprendizaje te llevaste de las aulas de ISEM Fashion Business School?

Además del gran aprendizaje académico, una de las cuestiones que me llevo del FBA es la historia y valentía de cada uno de los otros cincuenta compañeros y compañeras que también dieron un paso al frente, que se decidieron a apostar por su vocación y por el sector de la moda.

La frescura de las ideas que vienen de personas que están ilusionadas, el hecho de trabajar con complementariedad en equipos formados por profesionales de campos tan variados como la ingeniería, el derecho, la economía o el periodismo. También el espíritu de esfuerzo y sacrificio que todos hicieron hasta el último día. Y, por último, me llevé del máster el compañerismo, los valores éticos y la calidad personal que tuvo mi promoción. Siempre presumo de “mis 50 valientes”.

Roberto Febré en el campeonato del mundo de esquí en Kitzbuhel, Austria.

¿Qué le dirías a una persona que está pensando hacer el FBA y cambiar de sector, pero que no acaba de decidirse porque le asaltan ciertos miedos?

A esa persona le aseguraría que las mejores cosas nunca suceden quedándose en la zona de confort. Que si es su sueño, tenga determinación y vaya tras ello.

Que su background académico va a ser complementado y su perfil profesional potenciado con el FBA de ISEM, y que la Universidad de Navarra y su equipo van a estar apoyándoles para buscar la excelencia y convertirse en el profesional que visualizan ser.

Después de completar el FBA, ¿cuál ha sido tu recorrido profesional?

En un primer momento trabajé en la marca parisina masculina de lujo Cifonelli, en el departamento de Producto & Operaciones. En esta histórica marca tuve el placer de trabajar con John Vizzone que fue V.P y Director Creativo de Ralph Lauren durante 25 años, todo un privilegio. Más tarde me mudé a Ámsterdam, donde trabajé en los Head Quarters de Karl Lagerfeld como Product Manager de toda la gama de accesorios. Una de las etapas más bonitas de mi vida, tanto por el desarrollo profesional que logré, como por conocer en persona al mismísimo Karl Lagerfeld. Como dato curioso, el propio Karl era admirador y cliente de Cifonelli.

¿Siempre tuviste claro que lo tuyo era el lujo?

Siempre. Desde que era un niño tuve una especial sensibilidad hacia este mundo, me pasaba horas leyendo y aprendiendo sobre marcas que me fascinaban. Tengo claro que me tengo que sentir inspirado y orgulloso de la empresa para la que trabajo, sentirme alineado con los valores que representa y creer en el producto. Para mí es algo básico, ya que yo voy a ser una extensión y debo representar esa marca o empresa: tiene que haber pasión y convicción en lo que hago.

Las marcas de lujo son empresas cuyos productos tienen una historia detrás, que cuentan con un impresionante esfuerzo y desarrollo creativo, que ponen un cariño y alma especial en lo que hacen con una labor artesanal. También quisiera apuntar que el lujo no tiene por qué ser necesariamente algo caro.

¿Dónde trabajas en la actualidad y qué es lo mejor que este momento te ofrece?

Ahora estoy en Barcelona, desde donde me encargo de las ventas de Bentley, la icónica marca de coches deportivos y de lujo. Lo primero que me ofrece esto es trabajar en algo apasionante y vocacional; de nuevo hago referencia a que moda y automóviles siempre fueron mi vocación.

El automovilismo es un negocio al que en Europa y España solo nos dedicamos un reducido grupo de profesionales, es un sector muy especializado y cerrado. Por lo que es muy satisfactorio pertenecer a este círculo.

Esto me da la oportunidad de tener una visión 360º y de la base del negocio. Desde trabajar con el producto, el contacto directo con clientes, viajar, ir a las fábricas, formarme continuamente o conocer las operaciones de la industria del automóvil de lujo desde dentro, es algo que me resulta realmente fascinante. Además, mi empresa, Quadis, que es la empresa de retail de automoción más grande del país, es también propietaria de los concesionarios oficiales del resto de marcas exclusivas, como Lamborghini, la cual acabamos de abrir en Barcelona hace un par de meses. Es fantástico y todo un sueño tener acceso a estas marcas en “casa”.

¿Tenías experiencia previa en el sector del automóvil de lujo?

Durante tres años estuve colaborando en la organización y comunicación para una empresa dedicada a hacer eventos privados y viajes con marcas de coches deportivos y sus propietarios.

Sin embargo, mi llegada a Bentley se dio tras superar un proceso oncológico, el cual me obligó a tomarme una vacaciones. De todas formas, de esta experiencia salí reforzado y fue una oportunidad para reinventarme; además, invertí el tiempo en formarme en el área de marketing y focalizarme en cual quería que fuese mi siguiente paso: perseverando en aquello que quería hacer.

El mundo del automóvil era un sector que también me fascinaba, y surgió la oportunidad en Bentley. Me di cuenta de que si quieres conseguir algo, si realmente lo deseas, hay que ser constante, esforzarse y no rendirse.

¿Cuál es la conexión entre el sector de la moda y el del automovilismo de lujo?

Automovilismo y moda han sido un binomio desde siempre, ambos mundos tienen una relación muy estrecha. Por ejemplo, son muchas las colaboraciones en ediciones totalmente personalizadas de un coche por marcas como Hermés, Gucci, Bijan. También se podrían mencionar los desfiles en New York que Ralph Lauren ha hecho poniendo como atrezzo su propia colección de coches. En el caso de Bentley el reloj que va integrado en el interior de nuestros coches está firmado por Breitling, una conocida marca de relojería. También tenemos una gama completa de ropa al más puro estilo british.

El vínculo entre moda y automovilismo se aprecia en detalles como la customización

Asimismo, ha habido casos en los que hemos creado para algunos clientes colores especiales y personalizados para el exterior de su coche basados en el color del pintalabios favorito de su mujer o en el color azul de la pedrería de un vestido que se usó en una ocasión especial. Y cuando he llevado a Inglaterra a algún cliente para visitar la fábrica y ha visto el proceso artesanal de elaboración del interior del coche: cómo se seleccionan las mejores pieles, los bordados a mano, la personalización… Al momento lo asocian a Hermés o Loewe, en cómo hacen sus maletas o accesorios icónicos favoritos.

¿Cuáles son tus planes de futuro?

Lo principal es seguir disfrutando con lo que hago. Para mí esta es una condición sine qua non. Después de una experiencia vital como la que viví, observas la vida desde otra perspectiva; esto me ha hecho decidirme a hacer solo aquello que me inspira, me permite crecer y me motiva. 

Sobre todo, lo que me gustaría es seguir aprendiendo. Soy una persona muy curiosa y las empresas, las personas y las formas de hacer negocios evolucionan muy rápido; por lo que entre mis planes está también el seguir formándome y aprendiendo, para estar preparado para cuando lleguen esos cambios y adaptar mi empresa y mis capacidades para los retos futuros.

Nunca dejes de aprender, porque la vida nunca deja de enseñar.

Artículo original publicado aquí

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