En diciembre de 1941 la British Imperial Trans-Anctartic Expedition liderada por Sir Ernest Shackleton zarpó de la isla de Georgia del Sur al Océano Austral con el objetivo de realizar la primera travesía de la Antártida.
Tuvieron que enfrentar una batalla contra un frío brutal, un hielo impenetrable, la escasez de comida y un aislamiento total.
A pesar de todos estos obstáculos, el equipo se mantuvo unido y todos sus miembros sobrevivieron, un hecho que no tiene que ver con la buena suerte, sino con una hazaña de liderazgo sin precedentes y que se estudia en todas las escuelas de negocios.

Shackleton es un perfecto ejemplo de que los valores no se enseñan desde un púlpito enunciándolos ordenadamente sino con el ejemplo de todos aquellos que quieren liderar un grupo.

El día después de la jornada de puertas abiertas, una familias/" 877 target="_self">familia que se está planteando matricular a su hijo en colegio, escribió un email agradeciendo el trato recibido por su hijo en el taller de robótica durante la jornada.
Los alumnos que atendían la actividad le recibieron como uno más, le ayudaron en sus montajes y consiguieron que se sintiese parte del equipo que realizaba la actividad.
Estos alumnos de Alborada interiorizaron lo que tantas veces habían visto a profesores y compañeros: el liderazgo se ejerce en el servicio a los demás.

Otro rasgo característico de cualquier colegio es el trato personalizado. Es lógico: si en vez de poner “trato personalizado” pusieran “trato en masa” supongo que nadie optaría por ese colegio. Sin embargo, con el trato personalizado sucede igual que con los valores, no basta con ponerlo en un anuncio; hay que vivirlo cada día en cada clase. Me gusta mucho una frase utilizada para mostrar el amor de Dios por cada persona: “Dios solo sabe contar hasta uno”. De eso se trata. De considerar a cada uno como si fuera el único, porque en realidad lo es. No hay dos personas repetidas. Cada una es fruto de sus genes, pero también de su educación y de su mochila de problemas y necesidades. El Departamento de Orientación tratará los casos más notables, proponiendo adaptaciones curriculares y otras medidas, pero corresponde a cada profesor en su asignatura valorar la forma de ayudar individualmente a cada alumno para que alcance su máximo nivel posible. Ese es el objetivo y así se practica una educación personalizada huyendo de ese mal de nuestro tiempo, que es el considerar a las personas como una masa obediente.

Puesto que los alumnos viven valores y reciben una educación personalizada es de justicia ajustar su educación a sus necesidades futuras. Frecuentemente se oye que educamos a las personas de hoy para trabajos que aún no se han inventado. Por ello, es necesario analizar qué aprendizajes serán válidos, independientemente de los trabajos que se realicen en el futuro.

La excelencia de los alumnos se logra enseñándoles a manejar proyectos y tareas, a trabajar en equipo, a buscar nuevas respuestas a los retos que se les planteen, a no dejar nunca de explorar nuevos mundos, a trabajar secuencialmente, pensando primero una cosa y luego la siguiente ; a cultivar la empatía para conectar con los demás, a encontrar las soluciones de un modo nuevo o divergente, a tomar riesgos en las decisiones que se adoptan y también a practicar la formación continua, tan necesaria para los trabajos futuros y la excelencia.

Por último, me gustaría hablar de los idiomas en el colegio. Aprender un idioma, incluso el propio es difícil. La conexión neuronal progresiva permite ir incorporando fonemas y posteriormente palabras.

En lo referente a un idioma extranjero la experiencia me dice que lo más útil es la exposición a dicho idioma. Si se trata de un niño pequeño primero aprenderá los sonidos y las palabras y, posteriormente, inferirá las reglas gramaticales a partir de los que ya conoce. Si se trata de un alumno más mayor, puede estudiar las reglas gramaticales por separado.

De todas formas, la tarea es ardua, porque, si nos referimos al inglés, tenemos que aprender a pronunciar, además de nuestros cinco sonidos vocálicos otros siete diferentes y ocho sonidos de diptongos. Por ello la exposición a sonidos correctos a temprana edad es fundamental.

En colegio incorporamos como asistentes a profesores nativos desde infantil. Esta medida se continúa en primaria y en secundaria para obtener una exposición a la pronunciación correcta muchas veces durante el periodo escolar.

Es verdad que esta exposición también se puede obtener si en casa incorporamos la costumbre de ver las películas en versión original, primero con subtítulos en castellano y después, utilísimo, con subtítulos en inglés para ir aprendiendo el sonido y la ortografía de las palabras al mismo tiempo.

Creo sinceramente que los resultados nos avalan. En las pruebas de nivel de la Comunidad de Madrid el índice de aprobados es del 98% y en los exámenes de Cambridge del 90%.

El otro idioma del colegio es el alemán. El alemán procede, igual que el inglés, del Germánico Común, y, en cuanto a la pronunciación, es más fácil encontrar palabras que se pronuncian como se escriben que en el inglés. Aunque se trata de una optativa con una carga horaria muy inferior al inglés, tenemos alumnos que logran un nivel suficiente para realizar los exámenes del Instituto Goethe con muy buenos resultados.

Como ya se sabe, el colegio sigue el programa bilingüe de la Comunidad de Madrid, lo que implica una mayor carga lectiva de horas en inglés tanto en primaria como en secundaria. En el curso 20/21 el programa se completará llegando a 4º de la ESO.

Todo esto, no se podría llevar a cabo sin un equipo de profesionales identificados con estas ideas y con un deseo de hacer de Alborada un referente educativo en la ciudad a base de la mejora continua y de la búsqueda de la innovación educativa con el objetivo de enseñar mejor.

Javier Doncel
Director Institucional
Colegio Alborada

Artículo original publicado aquí

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