En tiempos de incertidumbres hemos de decidir con sentido común y apoyados en la experiencia. En algo tan fundamental como la educación, la pandemia causada por la covid-19 ha supuesto una enorme sacudida que ha provocado cambios y exigido gran capacidad de gestión para tomar las decisiones acertadas.

En Orvalle nos hemos preparado a fondo

En Orvalle nos hemos preparado a fondo para garantizar a nuestras alumnas la continuidad educativa y facilitar su progresiva madurez en el proceso de socialización con las profesoras y con las demás alumnas: desarrollo imprescindible para conformar una personalidad equilibrada, alegre, generosa, laboriosa y con iniciativa.

Para lograr ese trascendental y ambicioso objetivo, y a la vista de las actuales circunstancias, en Orvalle hemos establecido estrictos protocolos de seguridad (adecuación de espacios, limitación de aforos, reducción de alumnas por clase, nuevas normas de movilidad, cambios de horarios, etc), higiénicos (refuerzo extraordinario de la limpieza en aulas, aseos, pasillos, patios y comedor) y académicos (planes educativos de contingencia ante posibles periodos semipresenciales o a distancia, equipación tecnológica de las aulas, enseñanza de conductas preventivas y de rutinas prácticas ante la “nueva normalidad”, etc.).

En Orvalle queremos ir más allá

Supongo que la mayoría de los colegios habrá procurado prepararse de esta manera, o similar, pero en Orvalle además queremos aprovechar las circunstancias para que nuestros elementos diferenciales ayuden aún más a las familias y alumnas.

Estoy convencida de que Orvalle es clave en la educación para la salud de los alumnos. En el colegio pueden aprender las pautas de comportamiento mejor y más rápidamente que en un ámbito de contacto estrecho, como es la familia. Todos aprendemos con el ejemplo de otros, o hay aspectos más fáciles de asumir si se han en grupo, etc.

Y no solo eso: no se puede obviar que la ausencia de contacto con sus compañeros durante el confinamiento dificultó el aprendizaje y el crecimiento personal. Ahora nos hemos preparado para potenciarlo. Quiero destacar el papel que juega la preceptora en estas circunstancias porque os ayudará a recuperar o incrementar el crecimiento humano, profesional y espiritual de vuestros hijos. 

Finalmente, estoy convencida de que las dinámicas que hemos preparado facilitarán el buen trato entre las alumnas, la lucha por estudiar o para alcanzar la meta anual, etc. 

La mejor inversión en tiempos de incertidumbre

Los proyectos pedagógicos puestos en marcha en los últimos años -y que seguimos enriqueciendo-, son una garantía de esfuerzo continuo por alcanzar la excelencia. Y la covid-19 no nos va a frenar. La mejora de las infraestructuras para adecuarse a los proyectos, las instalaciones deportivas y el cuidado de los jardines contribuyen para que el ambiente sea saludable. Y todo ello redunda en los resultados académicos y su preparación para la vida universitaria y profesional. 

»La educación, así planteada, es la mejor inversión en tiempos de incertidumbre», Paloma Cavero.

Artículo escrito por Paloma Cavero, Coordinadora de Primaria II.

Tagged: , , , , , , Artículo original publicado aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *