“Estas semanas de confinamiento me han servido para conocer mucho más a fondo a mis hijas. Pensaba que las conocía bien, pero verlas estudiar, hacer gimnasia con ellas y escuchar sus comentarios, me han hecho caer en la cuenta de muchísimas cosas…”.

Las profesoras de Orvalle que somos preceptoras hemos escuchado este comentario varias veces durante estas semanas de confinamiento. Y pensamos que es una oportunidad única para sacarle más partido a la conversación trimestral que soléis mantener con la preceptora de vuestra hija.

Juntos se rema mejor

Desde el 11 de marzo en Orvalle hemos procurado mantener viva la formación académica, humana y espiritual, con conversaciones personales con las alumnas, y con todo el contenido que hemos trabajado  a través de la página web especial que creamos en los primeros días de la pandemia en nuestro país. 

“Juntos se rema mejor” ha sido el lema que nos ha impulsado a padres, profesores y alumnos para aprovechar estas circunstancias, difíciles y dolorosas para tantas familias. Si siempre hemos tenido claro que no estamos aquí solo para formar ingenieros, arquitectos y médicos, ahora más. Queremos ayudaros a formar mujeres libres, fuertes, creativas, valientes, ordenadas y responsables; con el sentido trascendente y la inspiración cristiana que subyace en nuestro ideario.

¿Cómo aprovechar la preceptuación en estos momentos de incertidumbre?

Queremos animar a todos los padres del Colegio a sacar más partido a  la preceptuación, esa herramienta que tanto valoráis. ¿Cómo? Aquí van 3 claves que pueden ser de utilidad:

1. Preparación

Olga García conversa con una familia.

Estas semanas habéis visto muchos detalles en vuestros hijos -la mayoría positivos, que se deben reforzar, y otros mejorables que se pueden trabajar-.

El Covid 19 ha provocado situaciones de tensión en algunos hogares, y con sobrevivir ya es más que suficiente. Pero quizás, justo porque la situación es concreta, puede ser una ocasión para crecer, todos a una.

En algún momento de calma, se puede aprovechar para hacer una lista y así la conversación con la preceptora de vuestra hija será más eficaz, y la convivencia en casa mejorará, teniendo claras las fortalezas y debilidades de cada miembro, para crecer todos juntos.

¿En qué se ha esforzado? ¿Qué virtudes ha desarrollado y qué talentos habéis descubierto en ella? ¿Qué cosas pensáis que puede mejorar y qué medios se pueden poner? Son algunas de las preguntas que se pueden plantear.

2. Conversación

Familia Colomina Fragneli.

No hay que olvidar que la preceptora mantiene la discreción sobre determinados temas confiados por los alumnos. Pero podrá daros ideas de cómo mejorar el clima de confianza con vuestros hijos, o qué aspectos convendría seguir más de cerca, con cariño y paciencia.

Aprovechad estas circunstancias para tener una conversación más profunda, de la que saquéis pautas que impulsen a vuestros hijos a mejorar su carácter, sus relaciones, su rendimiento académico, su visión cristiana y preocupación por los más necesitados, etc.

3. Puesta en práctica

Es conveniente que los padres terminéis la entrevista con objetivos para trabajar en casa. En función de los casos y edades valdrá la pena conversar posteriormente con la hija, sobre aquello que sea bueno que conozca y pueda ser un punto de crecimiento: el horario de trabajo, el seguimiento de sus encargos en casa, el trato amable con sus hermanos, la relación franca con sus amigas, la serenidad ante las incertidumbres del futuro, etc.

Artículo original publicado aquí

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